La realización de Croquis, Bocetos y Perspectivas, la representación arquitectónica propiamente dicha, siempre estuvo ligada a los gestos de inspiración del arquitecto y de esta manera su vínculo con la expresión artística siempre fue indiscutible. Las nuevas tecnologías, los apremios del mercado inmobiliario, los tiempos imposibles y la ansiedad del hombre moderno pusieron en jaque este hecho, dejando en manos de especuladores inmobiliarios las decisiones artísticas con el devastador resultado ya conocido.   El uso correcto de las herramientas del Marketing Inmobiliario no solo es la precisa utilización técnica del software, sino su manejo intencionado para transmitir las ideas y virtudes de los proyectistas, arquitectos o desarrolladores inmobiliarios. Los Renders, Animaciones 3D, Plantas inmobiliarias 3D o Recorridos Virtuales no son responsables del éxito o fracaso de una campaña lanzamiento de un proyecto. La responsabilidad reside en las manos que las utilicen a favor de lo que se desea transmitir. El cambio de herramientas de representación arquitectónicas del que somos parte, abandonando las acuarelas, lápices y croquis para abrazar los Renders y Animaciones 3D, no debe significar jamás el abandono del arte en su ejecución.   A su vez, las que pueden puntualizarse como virtudes de las nuevas tecnologías de la Visualización Arquitectónica jamás deben ir en desmedro de la calidad y excelencia del producto final. Son virtudes de estas nuevas tecnologías la velocidad de su producción, los niveles de realismo alcanzados, la diversidad de posibles aplicaciones, la flexibilidad para ajustes y cambios rápidos, entre muchas otras. Por el contrario, estas virtudes deberían subrayar la virtud ultima y máxima que es el salto de calidad extremo que no permita diferenciar entre la realidad virtual (proyectos) y las fotos reales (obra terminada).   Nuestra tarea nos compromete a retomar la lucha en esta batalla aparentemente perdida y renovar este desafío en cada nuevo proyecto. Así tratamos de rescatar las virtudes y resaltar los puntos salientes de cada encargo para llevarlos a su expresión gráfica máxima, sin olvidarnos del contexto inmobiliario pero sin resignar las aristas artísticas implícitas en nuestra profesión.